El reajuste al salario mínimo propuesto propuesto por el Gobierno de $7.546 brutos, que en términos reales significa apenas $6.120, representa menos de $240 diarios adicionales para las y los trabajadores. Es una señal insuficiente frente al alto costo de la vida que golpea a las familias populares. Mientras la línea de la pobreza en marzo de 2026 para un hogar de 4 personas alcanza los $656.419 en hogares no arrendatarios y $973.890 en hogares arrendatarios, queda claro que con estos montos no se responde a la urgencia social del país.
Desde la CUT sostenemos que Chile necesita una nueva política salarial, con un salario mínimo robusto y en crecimiento, que no se limite a cubrir necesidades básicas de mera suficiencia. Las y los trabajadores merecen un salario vital, que permita vivir con dignidad, sostener a sus familias y abrir camino a una sociedad más justa, donde el fruto del trabajo se distribuya con equidad.