Con la llegada de Steam Machine, y su (muy) probable éxito, la escena de consolas tradicionales pasará a segundo término.
Tener una Steam Machine no sólo es tener una consola en la sala. Es tener una
PC optimizado para los más recientes juegos.
Al ser "un PC" no hay nada que liberar, bastará con hacerle algún toqueteo como hicimos con las Steam Decks para tener la que quizás sea la mejor máquina emuladora de todos los tiempos.