No solo fuerzan a una luchadora a competir contra un varón autoID sin su conocimiento, sino que durante la pelea él la penetra con los dedos.
Kallie Keeler, la luchadora que acusa a un oponente varón autodeterminado trans de haberla agredido sexualmente durante un combate, ha presentado una demanda contra él. Keeler desconocía que iba a combatir contra un hombre. El sí sabía que combatía contra una mujer a la que metió los dedos en la vagina.