Algunas consideraciones para los cambios de la educación en Venezuela, ante la absoluta destrucción que ha generado el régimen; en especial el malandro Héctor Rodríguez:
1) Si el nuevo gobierno, no tiene disponibilidad de 5 mil millones de dólares para el primer año, que sean distribuidos para la construcción de 5 mil nuevas instituciones educativas, todo lo que pueda hablarse será bazofia política. Construir en promedio esa cantidad de escuelas y liceos, beneficiaría de manera directa a 5 millones de estudiantes - 500, un poco más, un poco menos, en turnos de la mañana y la tarde; sin contar que las noches comenzaríamos un proceso de capacitación técnica y de emprendimientos para las comunidades en general -. A partir de allí, deberá seguir una inversión similar de otros 5 mil millones de dólares, distribuidos cuando menos en los próximos tres años, es decir, 1,7 millardos anuales para recuperar en tiempo perentorio toda la estructura educativa para la generación en desarrollo
2) Las clases desde la segunda etapa de educación básica hasta el bachillerato; comprendiendo que deberían ser estudios integrales máximo de 10 años (no 11 o 12); porque no podemos seguir esperando a graduar "bachilleres". Por ello, tenemos que realizar una profunda adecuación curricular desde cero, que rompa con el terrible molde ideológico del régimen, cuando tenemos que formar, especialistas en IA en áreas productivas de agricultura, zootecnia, fitotecnia, enfermería, biomedicina, construcción, industrial, mecánica neotecnológica, gastronomía, turismo e idiomas, creadores de contenidos, artistas, deportistas. En atención con lo anterior; y para todas las áreas, las clases deberán ser híbridas; porque ya no es necesario la presencia física para el aprendizaje y conocimiento. De hecho, todas las aulas deben permitir tales formas de impartir conocimientos con equipos inteligentes, y los docentes capacitados. El estudio de materias como castellano, historia, geografía, biología, matemática, física, química, y por supuesto, las áreas mencionadas, tendrán que ser llevadas sólo por profesores debidamente certificados y evaluados por consejos académicos, con dominio neotecnológico, ante la degradación profesional que generó el régimen con la prostitución de la educación; es decir, el título profesional no será suficiente para estar en las aulas. Aquellos docentes que no estén en sintonía con esas exigencias, deberán actualizarse conforme sean las nuevas directrices del conocimiento
3) Habrá que realizar una articulación con todo el sector privado de cada estado, municipio y comunidad, para que las pasantías parciales y de graduación de los estudiantes, puedan ser efectivamente aplicadas en cada empresa, comercio u organización productiva, conforme sean los nuevos ejes de políticas públicas educativas y dictadas por el ejecutivo en cualquiera de sus órdenes. Las nuevas calificaciones deberán ser del 1 al 10, con un mínimo de 6,5 para alcanzar los niveles de aprobación; y en bachillerato, no se podrá acceder a un nuevo nivel, si no se ha aprobado como mínimo el 80% de las áreas del conocimiento
4) De los impuestos municipales, que deberían ser no mayor al 1% de las ventas brutas, deberá destinarse que no menos del 10% de lo recaudado vaya para un fondo de educación que sea debidamente supervisado y auditado por cada comunidad para las necesidades de mantenimiento de cada institución educativa
5) Las Zonas Educativas y algo que ahora llaman Centros de Desarrollo de la Calidad Educativa (CDCE), son otra bazofia ideológica y burocrática que deberán ser eliminados inmediatamente; así como las figuras arcaicas de "directores y subdirectores". En sustitución se crearán para su orientación y supervisión educativa los Educadores para el Desarrollo Unificado de Centros Académicos y Rendimiento (Educar), los cuales tendrán bajo su responsabilidad desde espacios noetecnológicos y por supuesto en situ, la cantidad de 5000 estudiantes por cada Educar que estará integrado por 5 miembros, o sea, unos 1000 estudiantes en promedio para cada unos de ellos, monitoreando las distintas áreas del conocimiento y la coevaluación académica; así como las áreas operativas de cada Centro Académico y Rendimiento (CAR), cómo en lo sucesivo serán llamados escuelas y liceos. Verbigracia; sólo necesitaríamos unos 5 mil docentes a nivel nacional para llevar adelante esta tarea
5) En función de lo anterior, el edificio del MPPE y sus sedes regionales, algunas incluso alquiladas, ya no tendrían sentido en su enorme burocracia - más de 20 veces este número en los estados; y no menos de 10 veces en el propio MPPE nacional - y funcionamiento para la educación; porque bastaría un sólo piso o quizás dos para los archivos de los espacios en "nube" que se necesitan para conservar la historia académica de cada estudiante y graduando; en función de ello, el resto de tal infraestructura pudiera ser vendida o arrendados sus espacios, y que tales recursos sean destinados, para los fines que considere conveniente el ejecutivo nacional
6) El ministro o ministra de la nueva educación en Venezuela deberá tener autonomía absoluta para firmar todos los convenios nacionales e internacionales en materia neotecnológica y de inversión educativa; así como instituciones educativas de otras naciones para el desarrollo y la consolidación de los puntos mencionados; en consecuencia, hay que derogar las actuales leyes y reglamentos ambiguos, desfasados y contrarios a la propia educación; y por ende, redactar solamente una nueva Ley de Educación para el Conocimiento (LEC), y unos dos o tres reglamentos para el funcionamiento de los Educar y los CAR. En todos los casos deberán ser normas jurídicas que no deberían sobrepasar de 20 artículos cada una; para que nadie diga que "no conoce la ley" y menos sus responsabilidades
Ojalá podamos ver esa nueva Educación en Venezuela
Dr. Javier Vivas Santana