Siempre me acaba llamando más la atención el Tre Cime que el resto de la lista, quizá porque parece casi “dibujado” en vez de natural.
Dato curioso: las Dolomitas donde están se formaron a partir de antiguos arrecifes de coral hace unos 250 millones de años, nada que ver con la imagen fría que tienen hoy.
En Kilimanjaro, por cierto, ya se ha perdido más del 80% del hielo que tenía a principios del siglo XX, y eso cambia bastante la idea del “gigante nevado” africano.
El Fuji engaña un poco con esa simetría perfecta, pero es un volcán activo que entró en su última gran erupción en 1707.
Al final me pregunto si vemos estas montañas más por lo que son o por la historia mental que ya traemos encima.