No te hagas la ciega. Cuando un hombre te quiere de verdad, no desaparece, no te deja en visto, no te ignora. Le importas, te escribe, te busca, te ayuda, te cuida, te incluye en sus planes y hace todo por verte feliz. El que te quiere se queda, insiste y jamás permitirá que llores por él.
Todo lo demás son excusas.