4. Los vegetales crucíferos
Brócoli, coliflor y repollo no aportan casi calorías, pero transforman tu digestión.
Ocupan un volumen enorme en el estómago, activando los mecanorreceptores que le avisan al cerebro que ya estás lleno. Además, contienen compuestos que ayudan a regular los estrógenos, una hormona que, cuando está desequilibrada, facilita la acumulación de grasa en caderas y abdomen.