¿POR QUÉ SLIM ADORA A OBRADOR Y A CLAUDIA Y ODIÓ A PEÑA NIETO?
Desde que inició el gobierno de López Obrador en 2018, las empresas de Carlos Slim han recibido miles de contratos y participaron en algunas de las obras más grandes de su sexenio. Los principales contratos han sido en Tren Maya, Pemex, infraestructura energética, telecomunicaciones y obras públicas.
Uno de los contratos más importantes fue el Tramo 2 del Tren Maya, adjudicado a Operadora CICSA y FCC por más de 18 mil 500 millones de pesos. También obtuvo contratos millonarios con Pemex para plataformas marinas, perforación de pozos y desarrollo energético.
Según datos de Compranet, empresas ligadas a Slim habrían acumulado más de 2 mil 500 contratos con el gobierno de AMLO entre 2019 y 2024, por al menos 61 mil millones de pesos.
Grupo Carso además se convirtió en uno de los principales socios privados de Pemex en proyectos estratégicos de gas y petróleo. En años recientes firmó contratos multimillonarios para campos como Ixachi y Macavil.
Con Claudia Sheinbaum la relación de Carlos Slim no solo se mantuvo. Se fortaleció. Desde el inicio de su gobierno ha habido reuniones constantes en Palacio Nacional, coordinación en proyectos energéticos y participación de empresas de Grupo Carso en áreas estratégicas como Pemex e infraestructura.
Carlos Slim apoyó a Morena y se enfrentó políticamente con Peña Nieto por la reforma de telecomunicaciones de 2013 porque aquella reforma golpeaba directamente el poder de América Móvil y Telmex. El gobierno de Peña buscó reducir el dominio de Slim en telefonía e internet, donde controlaba gran parte del mercado mexicano desde hacía décadas.
El Instituto Federal de Telecomunicaciones declaró a América Móvil como empresa dominante. Eso obligó a Slim a compartir infraestructura, reducir tarifas, eliminar cargos de interconexión y aceptar regulaciones. Para Slim, eso significaba perder control, ingresos y poder político.
El caso Slim contrasta con las denuncias de Morena: como en la “terrible época neoliberal” fue amarrado de manos en beneficio de millones de usuarios de telefonía.
Slim no lo perdonó. Mientras bajaban las tarifas a favor de los clientes, sus empresas perdían millones en ingresos.
En 2018, Forbes calculaba su patrimonio en alrededor de 67 mil millones de dólares. En 2025, su fortuna rondaba entre 95 mil y 105 mil millones de dólares.
Eso significa un crecimiento aproximado de entre 30 y 40 mil millones de dólares en el periodo de la llamada 4T.
Claudia critica a los empresarios en la mañanera pero cena con ellos en la noche. Unos 140 mil contratos han sido asignado a la clase empresarial de manera directa.
Un ultra defensor de Morena, el periodista Páez Varela en agosto del 2013 escribía sobre Slim: “Muchos le agradecen, que haya dado empleos durante décadas. Yo no: lo veo como un oportunista. Muchos lo cuestionan por su escasa ética, y yo también: lo creo un mezquino.”