Flipad con este caso de histeria colectiva en Colombia.
Una señora observa a este hombre con un niño en un balcón.
Automáticamente, ella asume que el niño está sufriendo abusos y comienza a gritarle.
Más vecinos se unen a sus gritos y llaman a la policía, mientras que el hombre los observa sin entender nada.
La policía llega y detiene al señor, teniéndolo que proteger de una turba enfurecida que por poco lo lincha.
Se trata de un ciudadano texano que estaba en el país por la adopción de tres hermanos.
Se ha sometido a los niños a profundos exámenes médicos y psicológicos y han concluido que ninguno de ellos ha sufrido el menor abuso.
El propio niño del balcón ha dicho que el hombre, al que ya considera su padre, sólo estaba intentando tranquilizarlo porque se había enfadado al no poder usar un juguete.
El presidente Petro ha pasado en un día de llamarlo “pedófilo de derechas” a tener que aclarar que no se ha producido ninguna violación.
Increíble cómo se ha estado a punto de destrozar a una persona por los prejuicios de una masa enfurecida y por la irresponsabilidad de unos políticos en campaña electoral.