Como parte de las ofrendas que acompañaban a los niños sacrificados durante el ritual inca de la capacocha, se hallaron pares idénticos de vasos de madera, también denominados keros.
De acuerdo con algunos investigadores, para los incas estos keros tenían un significado especial, ya que se utilizaban para sellar pactos, ya sea con otra persona o con una divinidad como el Sol.
Según el cronista Hernández Príncipe (1923 [1621]), durante la capacocha, el Inca brindaba con el sol utilizando dos vasos de oro llenas de chicha, preparados específicamente para esa ocasión.
Museo Santuarios Andinos