Las mentiras de Inma Sanz en el Pleno tienen las patas muy cortas.
Mientras presumía de una gestión impecable, los bomberos denunciaban bloqueo, incumplimientos y falta de planificación.
El propio Ayuntamiento ha acabado relevando al director general tras la presión del cuerpo y sus representantes sindicales. La realidad siempre termina imponiéndose a la propaganda.