Si algo no se podía esperar desde una perspectiva lejana al día a día de Paraguay, era que estallase una guerra interna en pleno mundial.
Se nos muere la Alfaroneta en las manos, que alguien llame a alguien.
16 años esperando para:
Que el arquero esté “afectado anímicamente” por el resultado anterior: hermano, estás en un mundial, se supone que esperaste este momento toda tu vida y que además, tu señora salga a tirarle cosas en Instagram a Chilavert (tiene razón el Chila)
Que Matías Galarza esté “afectado” EN PLENA COMPETENCIA MUNDIAL por no seguir en River
Que Ramón Sosa y Gustavo Caballero estén desatados por molestias musculares (uno jugó apenas 15 minutos en el debut).
Que los jugadores estén enojados porque un referente los puteó por comerse 4 en el debut (querían aplausos por la humillación)
Se les pide 30 días de concentración, tan difícil es? Colaboren con este pueblo sufrido.
Ah, claro que es normal perder en el futbol, pero pierdan a lo hombre, no caminando.