👊🌎El modus operandi del nuevo golpismo es conocido.
1. Primero se construye un relato sobre la supuesta fragilidad institucional del país. Luego se amplifican denuncias selectivas en redes sociales, medios internacionales y plataformas digitales.
2. Después aparecen las advertencias diplomáticas, las “preocupaciones” de congresistas estadounidenses, los informes ambiguos de observación de la OEA y las campañas de miedo económico.
3. Finalmente, si el resultado no favorece a las élites alineadas con Washington, se instala la narrativa del fraude, la ilegitimidad o la amenaza autoritaria.
📺📱🗞️La desinformación cumple aquí un papel central. América Latina enfrenta hoy una maquinaria continental de manipulación digital financiada por sectores empresariales, laboratorios ideológicos y operadores políticos vinculados a las nuevas derechas globales.
🇧🇷🇲🇽🇧🇴 Lo ocurrido en Brasil contra Lula, en México contra López Obrador y Claudia Sheimbaum o en Bolivia tras el golpe de 2019 y ahora mismo, muestra que las fake news ya no son fenómenos marginales: son instrumentos de guerra política.
🇨🇴 Colombia es, con el Proyecto Júpiter, el próximo gran laboratorio de esa ofensiva. No se trata sólo de intervenir en la opinión pública. Se busca producir un clima permanente de sospecha social donde cualquier triunfo progresista pueda ser presentado como ilegítimo, peligroso o fraudulento
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