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Peter Thiel investiu numa startup que coloca coleiras inteligentes em vacas. Parece piada de pitch day. Mas a empresa vale mais de US$ 2 bilhões. Funciona assim: o pecuarista desenha uma cerca virtual no celular. O GPS da coleira mantém cada animal dentro da zona. Quando a vaca se aproxima do limite: — Sinal sonoro — Vibração leve — Indica pra onde ir As vacas aprendem em dias. Resultado: um pecuarista move o rebanho inteiro arrastando uma linha na tela. Sem porteira. Sem quilômetros de arame. Sem percorrer o campo. Mas a parte mais valiosa não é a cerca. Enquanto o gado pasta, o sistema registra 5 leituras por segundo por animal: movimento, comportamento, estado físico. A IA detecta doenças, período fértil e partos antes de qualquer humano no campo. O nome da IA? Cowgorithm. Treinada com mais de 7 bilhões de horas de comportamento real de vacas. O negócio nunca foram as coleiras. O negócio são os dados. Hoje mais de 1 milhão de animais usam a tecnologia. Custo: US$ 5 a 8 por vaca/mês. Brasil tem o maior rebanho bovino do planeta — 230 milhões de cabeças — e ainda gerencia gado como há 50 anos. Questão de tempo.
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Hidetoshi_Yoshida retweeted
Cowgorithm gets a $2 billion valuation!!!!
This is WILD. Peter Thiel just bet $2 billion on a collar that wraps around a cow’s neck. The company is called Halter and it has a proprietary algorithm that runs the entire operation. They actually trademarked the name for it and called it the Cowgorithm and here's how it works. A farmer opens an app, taps a button, and 600,000 cows across three countries start walking toward the milking station on their own. No farm dogs, fences or physical labor, it's just a solar-powered GPS collar sending sound and vibration cues to each animal. The collar does more than move cows around. It monitors digestion, fertility cycles, and health patterns in real time, 24 hours a day, using machine learning trained on the behavior of hundreds of thousands of animals. Halter was founded by a rocket engineer who built spacecraft at Rocket Lab before deciding that farming was the bigger unsolved problem. US ranchers alone have already used the technology to build over 11,000 miles of virtual fencing, roughly the full perimeter of the continental United States, saving an estimated $220 million in physical fencing costs. Halter's previous funding round valued the company at $1 billion. This new round, led by Thiel's Founders Fund, doubles that valuation to $2 billion before the new money even hits the account. And they charge farmers between $5 and $8 per animal per month on a subscription model, meaning the more cows they collar, the more locked-in the revenue becomes. The most powerful venture capitalist on earth just decided that the future of food and farming runs through an algorithm named after a cow. He might be right.
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#Cowgorithm from New Zealand.
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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Replying to @_guillecasaus
Got a new word...cowgorithm!
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This cowgorithm was trained on 7 billion hours of real cow behavior. Big ranchin’s changin’.
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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Cowgorithm.
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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Cowgorithm
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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Replying to @_guillecasaus
So this is why he moved to Argentina Cowgorithm optimized steaks
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Cowgorithm ..
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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Impresionante esto del cowgorithm
Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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¿Por qué Peter Thiel apostó por vacas antes que por muchas empresas de inteligencia artificial? 🕰️ Son las 10:52 de la mañana en Nueva York. La mayoría escucha “collares inteligentes para vacas” y piensa en una broma de Silicon Valley. Peter Thiel escuchó exactamente lo mismo y vio una mina de datos. La empresa se llama Halter. Y hoy vale más de 2.000 millones de dólares. A simple vista vende collares solares para ganado. En realidad vende algo mucho más valioso: información biológica a escala masiva. Funciona así. Un ganadero abre una aplicación y dibuja una línea sobre un mapa. Instantáneamente aparece una cerca virtual. No hay postes. No hay alambre. No hay kilómetros de infraestructura. Cuando una vaca se acerca al límite, el collar emite un sonido y una vibración. En pocos días aprende sola. Un solo operador puede mover cientos de animales desde un teléfono. Pero eso no fue lo que atrajo al capital de riesgo. Cada collar registra actividad, movimiento, comportamiento y estado físico hasta cinco veces por segundo. Más de un millón de animales ya alimentan el sistema. El resultado: más de 7.000 millones de horas de comportamiento bovino utilizadas para entrenar una inteligencia artificial llamada Cowgorithm. Y aquí es donde cambia la historia. Los mejores inversionistas rara vez invierten en el producto visible. Invierten en el activo oculto. Google parecía un buscador. Amazon parecía una librería. NVIDIA parecía una empresa de tarjetas gráficas. Halter parece una empresa de collares. Pero los collares son solo el mecanismo de captura. El verdadero negocio es poseer la mayor base de datos de comportamiento animal del planeta. Cuando una vaca enferma, entra en celo o está por parir, el sistema puede detectarlo antes que el ojo humano. Cada alerta ahorra dinero. Cada dato mejora el algoritmo. Y cada nuevo animal fortalece la ventaja competitiva. Eso es lo que los fondos buscan obsesivamente: negocios donde cada cliente hace que el producto sea más inteligente que ayer. Por eso Peter Thiel no invirtió en vacas. Invirtió en una máquina que convierte comportamiento biológico en datos, y datos en monopolios. Porque en el capitalismo moderno, quien controla la información rara vez vende el producto más visible. Vende la infraestructura invisible que nadie vio venir. ⚠️ Disclaimer: Solo informativo. No es asesoramiento financiero, de inversión ni legal. La mayoría vio un collar para vacas. El capital de riesgo vio 7.000 millones de horas de datos entrenando una inteligencia artificial. La diferencia suele explicar quién compra la empresa… y quién termina comprándola después. Si buscas más, lee el informe completo en: substack.com/@jaimes620135?r…
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Peter Thiel invirtió en una startup que ponía collares inteligentes a las vacas. A primera vista parece una de esas ideas absurdas que aparecen en una reunión y que nunca llegan a ningún sitio. Pero hoy esa empresa vale más de 2.000 millones de dólares. Y cuanto más investigas cómo funciona, más sentido tiene. Todo empieza con un collar solar conectado a una red de antenas y a una aplicación en el móvil del ganadero. En lugar de construir vallas físicas, el ganadero dibuja una valla virtual sobre un mapa y el GPS del collar mantiene a cada animal dentro de esa zona. Cuando una vaca se acerca al límite: → El collar emite una señal sonora → Activa una pequeña vibración → Le indica hacia dónde debe moverse Las vacas aprenden estas señales en pocos días. El resultado es que un ganadero puede mover un rebaño completo simplemente desplazando una línea en una pantalla. → Sin abrir puertas → Sin instalar kilómetros de vallas → Sin recorrer continuamente el terreno Pero los collares son solo una parte de la historia. Mientras las vacas pastan, el sistema está registrando información constantemente: → Movimiento → Actividad → Comportamiento → Estado físico Hasta 5 lecturas por segundo para cada animal. Con esos datos, la IA puede detectar enfermedades, lesiones, periodos de fertilidad o partos próximos antes de que una persona pueda identificarlos recorriendo el campo. La empresa incluso tiene un nombre para esta IA: Cowgorithm. Y aquí aparece la verdadera ventaja competitiva. Ha sido entrenada con más de 7.000 millones de horas de comportamiento real de vacas. Por eso el negocio nunca fueron los collares. El negocio son los datos. Saben exactamente cómo se comporta una vaca sana, una enferma o una que está a punto de parir. Y eso les permite detectar anomalías casi al instante. Hoy la tecnología ya se utiliza en más de un millón de animales repartidos entre Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos. Incluso se ha empleado para gestionar el pastoreo en zonas con riesgo de incendios y reducir la acumulación de vegetación seca. Y todo cuesta entre 5 y 8 dólares al mes por vaca. Lo que antes requería kilómetros de alambradas, puertas y horas recorriendo terrenos enormes... Ahora puede gestionarlo una sola persona desde el móvil. La pregunta es: ¿Estamos viendo el futuro de la ganadería? Te leo en comentarios 👇
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priscy_babs💄 retweeted
The most valuable new AI in farming is called the Cowgorithm. The fence is invisible and the cows still stay put. Meet Halter, the collar that runs an entire herd from a phone. It holds cattle inside a fence drawn on a map, steers them with sound, and flags the sick or injured before anyone could spot it on foot. Over 1M cattle, three countries, now worth $2 billion with Peter Thiel backing it.
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