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#Urgente Un informe impulsado por el movimiento Restore Britain, liderado por el diputado británico Rupert Lowe, sostiene que las redes de explotación sexual de menores conocidas como 'grooming gangs' actuaron o siguen actuando en al menos 85 autoridades locales del Reino Unido. La investigación privada identifica casos desde la década de 1960 y concluye que el fenómeno fue mucho más extenso de lo que se había reconocido oficialmente.
El documento se centra en grupos organizados de explotación sexual infantil en los que, según sus autores, predominan hombres de origen pakistaní, una cuestión que ha vuelto al primer plano político británico tras las conclusiones de la auditoría oficial dirigida por la baronesa Louise Casey.
La auditoría de Casey, encargada por el Gobierno británico y publicada en 2025, constató que las autoridades no registraron la etnia de los sospechosos en aproximadamente dos tercios de los casos de explotación sexual grupal, dificultando durante años el análisis del fenómeno. No obstante, el informe encontró una sobrerrepresentación de hombres de origen asiático y pakistaní en los datos disponibles de varias fuerzas policiales y señaló que algunas instituciones evitaron abordar la cuestión por temor a ser acusadas de racismo. Como consecuencia, el Gobierno anunció una investigación nacional, la revisión de más de 800 casos históricos y la obligación de que la Policía registre la nacionalidad y etnia de los sospechosos en los delitos de abuso sexual infantil.
Entre los casos más conocidos figuran los de Rotherham, Rochdale y Telford, donde investigaciones anteriores revelaron que centenares de menores fueron captadas, drogadas, violadas y explotadas durante años mientras las autoridades locales, servicios sociales y cuerpos policiales no actuaban con la diligencia necesaria. El informe de Restore Britain sostiene que estos escándalos no fueron hechos aislados, sino parte de un problema nacional de dimensiones mucho mayores que las reconocidas hasta ahora.