Echaron a más de 60.000 trabajadores del Estado, los humillaron llamándolos ñoquis, parásitos y chorros, les destrozaron la vida a miles de familias dejándolas en la calle.
Pero al corrupto de Adorni, el que está investigado por enriquecimiento ilícito, el que tardó tres meses en justificar su plata, el que admitió que ahorraba en negro y que de mínima evadió impuestos… no lo tocan.
Que vergüenza debe dar ser parte de la libertad avanza.