📢COMUNICADO OFICIAL – LAS KARPAS 📢
Durante los últimos días han salido a la luz informaciones muy graves relacionadas con el funcionamiento interno de Movistar KOI. Desde Las Karpas hemos estado recopilando y contrastando todos los datos posibles antes de pronunciarnos públicamente. Creemos que ha llegado el momento de hablar con claridad.
Apoyar un club no significa callar ante el maltrato, la negligencia o el abuso. Y lo que ha vivido parte del staff y de los jugadores no puede ni debe ser ignorado.
Hemos tenido conocimiento de situaciones completamente inadmisibles:
Jugadores que se encontraban enfermos y no eran llevados al médico, sino tratados con homeopatía.
Una cocinera que, a pesar de saber que Supa es alérgico a los frutos secos (aunque sin conocer con exactitud a cuáles), hacía pruebas sin avisar para “descubrirlo por su cuenta”.
Una convivencia marcada por un ambiente tóxico, donde se metía “mierda” entre jugadores, generando conflictos y tensión.
Casos tan graves como que los jugadores llegaron a encontrar cristales dentro de un smoothie.
En el Mundial, tras negarse a seguir trabajando con esta persona, el club no ofreció ninguna solución, y los jugadores tuvieron que alimentarse a diario con comida a domicilio.
Estas condiciones repercutieron directamente en su rendimiento. No solo a nivel físico o emocional, sino también económico: existe una cláusula de “bonus de rendimiento” compartido entre jugadores y staff de performance, cuya aplicación dependía exclusivamente del criterio personal de Till. Una cláusula completamente subjetiva, arbitraria e injusta.
A Melzhet se le denegó parte de este bonus por hacer un stream dando su opinión sobre cómo debería funcionar una academia.
A Álvaro y Supa se les negó por no querer trabajar con la cocinera y por tensiones con miembros del staff heredado de MAD Lions.
El trato hacia el psicólogo del equipo fue igual de vergonzoso. No solo le pusieron trabas constantes para realizar su trabajo, sino que no le pagaban las estancias, cobraba menos de la mitad que la cocinera, y no le querían allí. En una ocasión, incluso fue Melzhet quien pagó de su bolsillo el vuelo del psicólogo para que pudiera asistir al bootcamp en Madrid, ya que el club se negaba a cubrirlo.
Este tipo de situaciones son absolutamente inaceptables en cualquier entorno profesional, y mucho más en uno que presume de cuidar a su gente. Lo que está en juego aquí no es una marca ni un logo: es el bienestar de personas que han dado todo por este escudo.
Desde Las Karpas queremos dejar algo muy claro: si las personas responsables de todo esto no salen a dar explicaciones públicas y honestas, iniciaremos protestas activas. No vamos a permitir que se siga jugando con la salud, el respeto y la dignidad de quienes han sostenido este proyecto con esfuerzo y pasión.
Estamos aquí por la comunidad, por los que han sufrido estas situaciones injustas y por todo lo que este club debería representar. No nos callamos. No miramos hacia otro lado. Y no vamos a parar hasta que se haga justicia.
Directiva de Las Karpas