¿Cuánto le debe el Ecuador a dos mujeres?
Sobre Romo y Salazar:
Este país le debe a Ma Paula Romo la democracia que hoy tenemos, con su fragilidad y sus bemoles. Si ella y la policía no resistían el ataque orquestado por el crimen organizado en 2019, hoy gobernaba el correismo de la manito con la mafia de la piscina. Los criminales detrás de esa rebelión fueron amnistiados por la asamblea, en una sapada inolvidable donde personajes como Paola Pabón o Leonidas Iza hábilmente se comuflaron entre activistas ambientales. Otros, huyeron de inmediato a Mexico. Algún director de ese entonces de la Prefectura de Pichincha se fue a refugiar directo con sus amigos de las FARC.
Fue Romo quien denunció el asalto a los fondos del ISSPOL. Muchos ya se olvidaron.
Luego, este país le debe a Diana Salazar el haber desesmascarado y denunciado a las mafias más poderosas, obsesionadas con cooptar el poder político y judicial en una carrera desesperada de poder e impunidad. Su vida está en manos de un grupo élite de la policía. Evidenció los vínculos entre el narco y la política en sus esferas más altas. No se ha casado con nadie. Por el contrario, se ha rodeado de enemigos, algunos frontales, otros tapiñados.
Fueron Diana Salazar quien junto a una fuerza de tarea que apoyó Romo como Ministra, quienes denunciaron a las mafias de los hospitales. Ahí cayó un tal Mendoza. También cayó una avioneta de un tal Adoum con un tal Salcedo adentro, mientras huía a Perú. Muchos ya se olvidaron.
A estas dos damas, el Ecuador les debe eso. Nada más y nada menos. Estas dos mujeres, han sostenido al país cuando ha estado al borde del abismo.
No es coincidencia pues que ambas sean el blanco principal no solo del correismo sino de varios grupos criminales, cuyos intereses son los mismos: operar a placer y con impunidad. Sobre esto último, nos enteramos cada día con mayor detalle.
No es coincidencia que estas damas sean odiadas por una izquierda que cuando no es criminal, es dogmática. Tampoco es coincidencia que estas damas -vaya paradoja- sean blanco común de un feminismo que ha quedado para serle funcional a organizaciones y partidos donde el que manda, es un macho.
Respeto y apoyo a estas dos damas.
Ojalá el país comprenda y valore todo lo que se han jugado.
Y ojalá el país comprenda todo lo que aún está en juego.