Felipe Leal al frente de la autoridad promovió procesos de limpieza social en la Alameda y en Garibaldi
Contrató a su ex mujer Marta de diseño industrial de la UNAM para hacer las bancas
Y cuentan no nos consta que su hijo fue el contratista de las miles de luminarias colocadas
El arquitecto Felipe Leal continúa su análisis crítico sobre las recientes intervenciones urbanas en la Ciudad de México y advierte que la pintura aplicada en infraestructura pública no solo representa un gasto inicial, sino también un costo futuro para repintar, corregir y mantener esas superficies.
Leal califica las escenas como “de caricatura”, “de vergüenza” e “indignantes”, y señala que ha escuchado inconformidad de distintos sectores de la población, incluidos estudiantes, amas de casa, usuarios del Metro y ciudadanía en general. En su análisis, los colores estridentes no ayudan a la ciudad: distraen al conductor, sobrecargan al peatón y aumentan el estrés visual en un entorno que ya enfrenta ruido, publicidad exterior, claxones y sirenas.