Nueve años ya sin Gata Cattana y con ella me sucede algo que he hablado con mucha gente y es factor común en cada persona a la que pregunto: pese a no haberla conocido, al escucharla sentimos que hemos perdido todo ese espacio que ahora queda con ella como si fuese nuestra amiga.
«Se puede estar, aunque no se esté» como escribió, y pienso que cada año está más presente y su mensaje más vigente. Conservarlo y enseñarlo a los demás a través de su obra y vida puede que sea la mejor manera de honrarla. Descansa en paz Ana.