Hay otra enseñanza.
Y es que en realidad no son de izquierdas (ni de derechas), son autónomos en busca de un pelotazo.
O, mejor, de una ubre que ordeñar.
Todos quieren esas joyas en su caja fuerte.
Tampoco sorprende. Pero mola verlo en vivo y en directo.
Vistas las excusas contorsionistas que los más arrastrados mamporreros socialistas están poniendo para lo de las joyas de ZP nos hemos llevado todos una sorpresa enorme: todos aquellos personajes que siempre nos han parecido sicarios a sueldo… efectivamente lo eran.