Cuando un paciente en lista de espera quirurgica rechaza ser derivado, no sólo se le castiga, sino que desaparece de la estadística. Las ccaa miden los tiempos de espera en lista estructural, ésta no incluye a los que rechazaron derivación.
Si rechazas operarte en un hospital concertado pasas a la lista “no estructural” y no se sabe cuánto tiempo esperas, aunque sigas pendiente de cirugía.
Es el modelo del PP de falsa “libertad de elección” al que vamos a poner coto con el nuevo real decreto de listas de espera.