Se inunda la estación San Lázaro tras las fuertes lluvias y vuelve a quedar en evidencia una realidad que los gobiernos de Morena han intentado ocultar con campañas de imagen: la infraestructura básica de la Ciudad sigue presentando problemas graves de mantenimiento y prevención.
Mientras destinan millones de pesos a la llamada “ajolotización” de la ciudad, pintando murales, puentes y espacios públicos con la imagen del ajolote, problemas fundamentales como el drenaje, la movilidad y la protección civil continúan afectando diariamente a millones de capitalinos. La imagen puede ser atractiva para la propaganda, pero no resuelve las deficiencias que quedan expuestas cada vez que llueve con intensidad.
Gobernar no es cambiar colores ni llenar la ciudad de símbolos; es garantizar servicios públicos que funcionen. Si después de décadas gobernando la capital siguen ocurriendo inundaciones en puntos estratégicos del transporte público, es válido preguntarse si las prioridades están donde deberían estar o si la propaganda ha terminado sustituyendo a las soluciones reales.