Es verdad que el papa visita por primera vez España como papa, pero Robert Prevost ya había estado antes aquí, concretamente en mi pueblo, concretamente en el convento agustino donde yo cursé la educación infantil, entonces llamada «los párvulos».
Fue hace doce años, en una visita rápida a las monjas —León XIV es agustino—, de las que yo tengo un fenomenal recuerdo. Prevost las visitó cuando el convento ya no ejercía labor educativa alguna y apenas quedaban unas pocas hermanas, todas muy mayores.
Hace bien poco, trasladaron a las que quedaban y el convento cerró, y, con él, una parte de mi infancia que recuerdo felicísima. Y aprovechada, porque llegué a primero de EGB con un nivel formativo alto y, lo que es más importante, con gusto por el aprendizaje. Eso se lo debo, así lo creo firmemente, a las monjas agustinas, que serían de la vieja escuela, pero que hacían bien su trabajo.