Hoy el Parlamento Europeo ha votado una resolución que critica la política lingüística de China y la imposición del mandarín sobre lenguas minorizadas.Esta semana presentamos una enmienda para exigir coherencia: que la UE proteja también las lenguas minorizadas dentro de sus fronteras, como el euskera.
El Parlamento ha decidido no admitirla, contraviniendo su propio reglamento y sin dar ninguna explicación.
La diversidad lingüística no puede defenderse solo cuando conviene.