Lo que dejó la Asamblea Ordinaria de Barcelona Sporting Club (BSC):
1. Se dice que la asamblea de ayer fue un éxito por haber rechazado los informes. La realidad es la opuesta, todos perdimos.
Que los socios nieguen los informes de labores y económicos refleja la inoperancia y el caos en el que esta dirigencia mantiene a la institución. Los socios reaccionaron como debían.
2. Aunque asistieron solo unos 200 socios una cifra baja para lo que representa BSC, los presentes hicieron escuchar su voz. Se unieron las agrupaciones inclusive socios independientes expusieron su malestar. El ambiente se caldeó al inicio porque la directiva se negaba a cambiar el orden del día sobre la votación de la alícuota 1. Olvidan que la asamblea es soberana. Al final se impuso la democracia de forma enérgica, y aunque hubo excesos verbales por momentos, estos respondieron a la prepotencia inicial de la directiva.
3. Falta de transparencia: Los informes de auditoría y de la Comisión de Control y Transparencia confirmaron que la dirigencia ocultó información a los socios, a dicha comisión y a los auditores externos. Esta opacidad es causal suficiente para sanciones internas, según el reglamento de disciplina y el código de sanciones.
4. El proceso de la SAD: Esta directiva no debe iniciar ningún proceso de transformación a Sociedad Anónima Deportiva (SAD). A diferencia de lo que opinan otros socios, cualquier transición debe ser liderada por una nueva administración. La directiva actual no cuenta con la capacidad ni la autoridad moral para gestionar este cambio.
5. Abuso de funciones: La directiva ignora la autoridad de la asamblea y olvida que solo son administradores temporales. Confesaron haber mantenido reuniones con supuestos compradores para la transformación del club en SAD, adelantándose a los hechos sin pedir autorización al órgano supremo. Ni siquiera han puesto a consideración de los socios si realmente se desea dicha transición. Por si fuera poco, firmaron de forma unilateral un contrato de comodato para el terreno donde se planea construir un centro de alto rendimiento. ( BSC necesita el CAR) sin embargo con esto, volvieron a saltarse el permiso de la asamblea, impidiendo debatir si la institución prefiere edificar en un bien propio o si las condiciones de ese comodato realmente benefician al club.
6. En conclusión: Si existe algo peor que una mala administración y gestion, es negar que existe esa mala adminstración y gestion, porque cuando los resultados no aparecen, cuando las explicaciones no convencen y la confianza no existe, aferrarse a un cargo deja de ser un acto de responsabilidad y se convierte en un acto de soberbia y bsc no necesita un dirigente soberbio, necesita dirigentes con la suficiente dignidad y humilidad para reconocer cuando ha fallado y cuando dar un paso al costado.
La pregunta aquí no es si esta dirigencia puede continuar sino : que más tiene que pasar para que entiendan que deben irse?