El día de hoy, la señora Presidenta decidió enfilar sus frustraciones, sus escasos resultados y las crecientes tensiones diplomáticas de su administración contra TV Azteca.
Decidió, también, que la libertad de expresión y el libre albedrío son valores prescindibles cuando existe una narrativa oficial que proteger. Prefirió callar a TV Azteca que asumirse responsable de las tragedias del país que le corresponde a su gobierno atender.
La tentación censora se topará con una realidad incómoda: TV Azteca es el espacio preferido de millones de mexicanos —a quienes ella gobierna— para ver futbol, box, futbol americano, entretenimiento y noticias. Lideramos porque la audiencia elige libremente.
Y los mexicanos saben distinguir entre información y propaganda. Saben que el gobierno está desesperado por ocultar que encubre a Rocha, Adan, Andy, AMLO y toda la retahíla de cómplices.
Pero la verdad imposible de ocultar o silenciar. Y eso lo sabemos todos los que compartimos la lucha contra gobiernos autoritarios. Aunque a algunos ya se les haya olvidado.
México es mucho más grande que el miedo, la intimidación y la violencia institucional.
Cuando el poder llama a sabotear un medio de comunicación por ser crítico, lo que busca es censurar.
Al
@GobiernoMX le incomoda que en
#TVAzteca sigamos señalando la corrupción, su complicidad con el narco y el mal gobierno que han llevado.
Pero que les quede claro: ¡no nos van a callar!
Seguiremos haciendo periodismo libre, crítico y para los mexicanos, no para el poder.