Amigas ya basta con esta culpa de su edad con su gusto musical. A quién putas le importa si truena la bocina con la canciones de BLUEY.
Si les gusta, pues les gusta y ya. La música no conoce edad. Les quiero mucho y disfruten la vida y pónganse a bailar.
Así me siento a mis 36 años escuchando el disco de Olivia Rodrigo.