GRACIAS, GRACIAS y GRACIAS, AKIRA TORIYAMA.
Has superado todas mis expectativas con Dragon Ball Daima, y mira que las tenía altas con esta serie.
GRACIAS por darle importancia al alma de Dragon Ball, que es lo más distintivo de tu obra.
GRACIAS por ofrecernos este último regalo, manteniendo toda la esencia de lo que hizo tan grande toda tu trayectoria como mangaka: el simple y puro entretenimiento.
GRACIAS Toei Animation, por haber animado esta serie con maestría, deleitándonos con este capítulo final que se erige, hoy sí, como el episodio mejor animado de toda la franquicia.
He llorado con la recta final, he vibrado, me he reído, he soñado, he aplaudido... Te has convertido en una de las mejores series de Dragon Ball, aunque hayas llegado la última a la fiesta.
Y lo has hecho sin complejos, contando lo que querías contar, sin importar el pasado o el futuro de la serie, o el endiosado canon, simplemente dejándote llevar, haciendo disfrutar a mi niño interior como hace 30 años.
Dragon Ball Daima, eres todo lo que un fan de Dragon Ball, enamorado de la franquicia en todas sus formas de expresión, podría soñar.
Gracias por todo, Akira Toriyama, viejo amigo.
Vuela alto en tu primer aniversario en el Más Allá.