Hoy quiero hablarle a cada colombiano y colombiana que tuvo que abandonar su tierra, su casa y su familia en busca de un futuro mejor, con la esperanza de un nuevo comienzo, y que está siendo tratado como criminal, como delincuente.
Ser migrante no te hace un delincuente. Como gobierno estamos trabajando para transformar esas desigualdades históricas que hicieron que muchos de ustedes tuvieran que abandonar su casa, su país, su familia, su comunidad. Nosotros sabemos que los colombianos añoramos estar en nuestra tierra, en el lugar que nos vio nacer. Y cuando nos vamos, sabemos que no vemos el día de poder regresar a casa.
Como vicepresidenta y ministra de la Igualdad no descansaré hasta llevar la dignidad a cada rincón de Colombia. Juntos trabajando como hermanos, en unidad como país, lo podemos lograr. Bienvenidos nuevamente a Colombia.