Gracias a mis hermanos y a mis papás por haber sido los primeros que creyeron en mí, por haberme enseñado la música desde temprano, por haber llenado la sala de la casa de guitarras. Por haberme hecho enamorar del Dueto de Antaño, de Jorge Villamil, Octavio Mesa, Los Visconti, Diomedes, Kraken, Los Chalchaleros, Binomio de Oro, Joe Arroyo, Totó la Momposina, y mucho más. Y por haberme llevado a mis primeras clases de guitarra con mi profesor Gabriel Cañas.
Gracias a RCN, Villalobos, Blanquita, UNIVERSAL MUSIC, Rafa Restrepo, WME, Paula Jaramillo y a todo mi equipo de trabajo.
Agradezco a mi colegio, el Instituto Jorge Robledo, porque fue mi primer escenario. En cada izada de bandera la profe siempre me llamaba: “Juan Esteban Aristizábal, a cantar”. Me paraba ahí temblando, pero sabía que amaba lo que estaba haciendo. Ese fue mi primer paso para enfrentar al público. De ahí a los escenarios del mundo.
He triunfado y he fracasado muchas veces en este camino, pero déjenme decirles algo, es tan grande mi amor por la música que siempre he sabido cómo levantarme de nuevo y seguir. Hago música por convicción y por amor propio; de otra manera no habría podido llegar hasta aquí; y lo que falta.
Pasé del colegio a los escenarios del mundo y me di cuenta que todo se lo debo a este lugar, a mi Colombia del alma, a la música que se hace aquí y a las personas de todos los rincones de este país que me han abrazado y lo siguen haciendo, dándome su mano para seguir adelante.
Hoy también quiero dar gracias a todos los nuevos artistas por la inspiración y por la calidad con la que están haciendo su música. Son maestros para mí, al igual que lo han sido las leyendas.
Doy gracias porque hoy estoy en mi mejor momento como persona y como músico, disfruto del escenario y de lo que hago. Hoy sigo soñando con componer mi mejor canción, mañana igual.
Quiero invitarlos a seguir descubriendo la belleza de la música a través del aprendizaje de un instrumento musical, del pensamiento crítico. Que no termine la IA desplazando nuestra originalidad hasta desaparecer. Que siempre esté primero nuestro punto de vista y luego las herramientas.
GRACIAS