La maternidad está tan romantizada que a muchas mujeres les da miedo admitir esto:
Hay mamás frustradas trabajando...y hay mamás frustradas quedándose en casa. Porque mientras unas lloran por perderse la infancia de sus hijos por estar más de 8 horas trabajando, otras lloran en silencio porque dejaron sus sueños, su libertad y hasta su identidad por dedicarse 24/7 a criar. Y no, no eres mala mamá por sentirlo. Lo polémico es que la sociedad quiere mujeres productivas como si no tuvieran hijos...y mamás presentes como si no necesitaran dinero, descanso o estabilidad emocional. Al final, muchas terminan agotadas intentando cumplir expectativas imposibles. Y todavía esperan que sonrías y digas:"La maternidad es la etapa más feliz de la vida.