Mónica García es el elemento más recalcitrante liberal del gobierno de coalición. Es insultante que sometan al votante de izquierdas a un chantaje constante para colar a este tipo de sanguijuelas.
No es un lujo, es un derecho que pagamos entre todos. No tiene que ser sostenible, no es un negocio, tiene que ser capaz de atender a todos los enfermos, en función de los avances médicos y técnicos, no de criterios económicos.