EDIL MORENISTA IGNORA CRISIS Y NO RESPONDE AL RECLAMO SOCIAL
En Nezahualcóyotl, uno de los municipios más densamente poblados del Estado de México, el descontento ciudadano crece mientras el alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo parece no escuchar.
La exigencia de iniciar su revocación de mandato se multiplica en calles, redes y asambleas vecinales. Y frente a ello, el edil opta por el silencio.
Ni los comunicados vecinales, ni las protestas, ni los reclamos públicos han merecido una respuesta directa.
No hay autocrítica, no hay rectificación, no hay diálogo. Solo eventos oficiales, fotos y discursos vacíos mientras el municipio se hunde en cifras rojas.
En los últimos meses, la población de Nezahualcóyotl hemos manifestado un creciente malestar ante el abandono que enfrenta el municipio, pese a contar con un presupuesto considerable.
Las y los vecinos expresan su indignación por la falta de mejoras en diversos ámbitos de la vida pública.
A ello se suma la denuncia de los organizadores de la Marcha Ciudadana 21N, quienes señalaron que algunos compañeros convocantes han sido objeto de amenazas abiertas y veladas, por lo que hicieron un llamado urgente a las autoridades estatales para que garanticen la seguridad de todos los participantes.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Neza encabeza los índices de extorsión, robo y homicidio doloso en el Estado de México.
Y según la ENSU del INEGI, más del 80% de sus habitantes se sienten inseguros. No son percepciones: son vidas cotidianas marcadas por el miedo.
El movimiento por la revocación apenas comienza. Y si algo ha quedado claro, es que el silencio también tiene costo político.
Porque cuando un alcalde prefiere la propaganda antes que escuchar a su gente, deja de gobernar para los ciudadanos y empieza a gobernar para su propia indiferencia.