En la excelente entrevista de hoy Joseph enfatizó con mucha claridad algo: no entendemos lo difícil que es tener superávit fiscal. Porque es algo que va más allá de la mera creencia en su virtud, requiere de una convicción sobrehumana para ejecutarse y mantenerse. Pero quiero agregar también que otro componente fundamental para sostenerlo es la capacidad política que requiere. La negociación democrática siempre requiere balancear facciones, y dicho balance es mucho más fácil cuando la billetera cede. La eficiencia económica es una pata, pero la capacidad de combinar esa eficiencia económica con la eficiencia política necesaria para evitar presiones que rompan el dique fiscal es igual de importante. Cuando cae esa capacidad cae la convicción, porque el abismo es peor que el gasto.
Cómo lo quiero a Joseph. Es realmente un tipo que entiende el sentido profundo del proceso económico y cómo hacer política económica que lo encamine correctamente.