Todo empieza a tener sentido. Desde la compra del Real Oviedo, pareciera que las prioridades de Grupo Pachuca cambiaron. Mientras en España se le sigue metiendo lana al proyecto, acá cada vez se siente más apretado el presupuesto.
No es casualidad que llegue un técnico como Mora, que regresen jugadores como Venegas y Pizarro, o que no alcance para hacer un esfuerzo extra por retener a tipos como Guzmán o García. La semifinal con Solari maquilló muchas cosas, pero la realidad es que Pachuca lleva rato compitiendo con una plantilla corta.
A veces da la impresión de que el equipo que genera los recursos ya no es la prioridad. Como si Pachuca estuviera financiando el sueño europeo mientras acá se pide hacer más con menos. El tiempo dirá si alcanza.