Kakà reveló un secreto de cuando jugaba en la selección de Brasil:
"Antes de cada partido, Ronaldo, Ronaldinho, Adriano y yo nos juntábamos en un sector de la cancha. Pero no era solo una charla casual, era una táctica de intimidación pura".
"Cuando los rivales nos veían juntos, algo cambiaba en el ambiente... Su inquietud era evidente. Pensaban: ¿Que estarán planeando?, ¿Cómo diablos vamos a parar a estos tipos?".
"Lo que más me gustaba era el hecho de que todos poseíamos habilidades complementarias y solo nos divertíamos. Rotábamos posiciones todo el tiempo: no dejábamos respirar a los defensores".