El "glow up" de Ferran Torres es interesante porque ha pasado de futbolista con dinero a persona con criterio.
El Ferran de hace unos años vestía como muchos futbolistas de su generación: Skinny jeans, joggers ajustados, sudaderas ceñidas, logos visibles.
El Ferran actual viste de forma casi opuesta, pantalones amplios, siluetas relajadas, menos logos, más proporción.
Antes utilizaba la ropa para destacar su cuerpo. Ahora utiliza la ropa para construir una silueta. Mucho más interesante. Ya no necesita presumir de cuerpo, sino de proyectar criterio.
Su peinado también ha pasado de ser de futbolista a protagonista. Mientras que antes decía "mírame", ahora dice "obsérvame".
Tengo la intuición de que hay una generación de futbolistas que están aburridos de parecer futbolistas y quieren ser mucho más.