❝Esta es tu verdadera forma. . . Impresionante, no debí subestimarte.
Pero ya no puedo hacer nada al respecto, o eres tu o soy yo, no podemos vivir los dos en este mundo.❞
Unas afiladas garras se formaban en su mano derecha, negras, eran del mismo líquido negruzco pero endurecido como filosas espadas, se enderezo y con su mano izquierda se limpio el rostro, ya no podía llorar.
No podía retroceder.
>>que su halcón peregrino, Tebas, Teremun flexionó los dedos de las manos empuñando garras afiladas. Su faceta demoníaca en todo su esplendor —
No llegarás a matarme, nunca.