Niega sacudiendo la cabeza, la mira fijamente — Quizá, quizá no... ¿Por qué debería? Podría decírtelo y luego devorarte... O solo devorarte — ladea la testa hacia un costado, luego al otro — Una decisión difícil —.
Tensó cada músculo hasta que el agarre fue liberado, sacudió su brazo ligeramente como si quisiera limpiarse.
—— Ush. —— Masculló. —— A veces sí, a veces no, se me da bien la magia sola. ¿Ya me dirás qué eres?