Resulta incomprensible, o quizá no tanto, que el PP haya colaborado con Zapatero al no pedir la prisión provisional para él como acusación popular.
De igual forma, resulta evidente que el juez no habría actuado igual con cualquier español acusado de organización criminal, tráfico de influencias, apropiación indebida, falsedad documental, blanqueo de capitales, contrabando y contra la Hacienda pública.