En España todo empezó con el cambio de la peseta al Euro.
Cualquier cosa que costaba 100 pesetas pasó a costar un euro (166).
Eso sí, si cobrabas 200.000 pesetas, pasaste a cobrar 1.200 euros. En eso sí que hilaron fino.
Y así estamos: con los salarios de hace 25 años y las empresas anunciando beneficios millonarios todos los años.