YA SOMOS EL OLVIDO QUE SEREMOS
Desde hace 40 años, Borges permanece enterrado en el cementerio Plainpalais en Ginebra. La lápida es una sencilla piedra rústica con un milenario grabado sajón y un lema, escrito en inglés antiguo, "And ne forhtedon na", cuya traducción sería: "...Y que no temieran".
No figura ningún epitafio, aunque siempre se ha considerado que el poema borgiano titulado precisamente así, "Epitafio", es su mejor homenaje fúnebre. Este poema empieza con un verso ya convertido en leyenda: "Ya somos el olvido que seremos/ El polvo elemental que nos ignora".