Queridos amigos:
Hoy ha concluido oficialmente el proceso electoral de la primera vuelta y quiero dirigirme a ustedes con el corazón lleno de gratitud.
Más de 14 mil personas depositaron su confianza en mí, y cada uno de esos votos representa algo mucho más valioso que una cifra: representa afecto, confianza y el reconocimiento a más de treinta años de trabajo en favor de la “salud”, especialmente la de los “niños con leucemia y cáncer.
Mi candidatura no nació de estructuras políticas, grupos de poder o de instituciones. Nació del cariño de personas que me conocen, que han caminado conmigo durante años y que saben que mi compromiso con los más vulnerables no depende de un cargo público.
No llegar al Congreso no cambia mi vocación de servicio. Seguiré trabajando con la misma pasión, la misma entrega y el mismo amor de siempre, porque servir a los demás no requiere una curul; requiere convicción, corazón y compromiso, es por ello que agradezco profundamente a
@rlopezaliaga1 por la invitación que me hiciese para participar como candidata a diputada por Lima.
Quiero que sepan que este camino no termina aquí. Uno de nuestros más grandes sueños sigue intacto:
hacer realidad el primer “Hospital Infantil de Lucha contra el Cáncer donde los niños sean tratados como niños con amor y tratamientos de última generación y puedan salvarse. Este proyecto continúa y muy pronto les estaré compartiendo importantes noticias sobre los avances que estamos logrando.
Gracias por cada mensaje, cada palabra de aliento, cada abrazo y cada voto de confianza. Me siento profundamente honrada por el respaldo recibido.
Ustedes me conocen, pero lo más hermoso de esta experiencia es que yo también los conozco a ustedes: conozco su generosidad, su esperanza y su enorme deseo de construir un país mejor.
Seguiremos adelante. Con fe, con optimismo y con el mismo compromiso de siempre.
Mil gracias a todos.
María Teresa Dulanto Guinea.