Si algo me tiene cansado durante esta campaña es la sobresimplificación de los espectros políticos. La izquierda se asocia con vida y la derecha con muerte. Los hechos históricos controvierten esa visión simplista. Ambos espectros, cuando caen en regímenes autoritarios, han traído desgracias. Debemos elegir el candidato que aspire a respetar la democracia, sin importar su ideología. La izquierda de Petro ha demostrado tintes autoritarios y antidemocráticos. La izquierda no tiene el monopolio de la vida, todo depende del líder y Petro no ha demostrado ser demócrata. Su carácter dictatorial ha sido cercado por la fortaleza de las instituciones existentes. No en vano propone una constituyente para eliminar los contrapesos que limitan su poder. Cepeda es una herramienta de Petro para, eventualmente, perpetuarse.