Maradona, mejor como persona que futbolista.
Este relato es para llorar.
Nunca habrá otro humano igual.
Maradona vive por siempre.
Nada de lo que pueda escribir define quien soy. Mi locura por Messi no se compara con mi fanatismo por Maradona. Pero a mi, Maradona, me salvo la vida. En algún momento del 2007 (algún momento es marzo, esas fecha no se olvidan), coincidimos en una clínica de rehabilitación.