Inventan de todo, toda clase de calumnias, hasta dicen que está enfermo. Dios los perdone y los ayude a limpiar sus conciencias.
Los que están desesperados y se les nota muy preocupados y alertados incapaces de controlar sus ímpetus por la jubilación de Leonel Fernández, deberán controlarse o visitar un especialista pues, tendrán que esperar, ahora es que falta mambo, lo sentimos chicos…