¡Feliz Mes del Orgullo! 🏳️🌈
Junio es el Mes del Orgullo, un momento para celebrar quiénes somos, pero sobre todo, para visibilizar las realidades de nuestra comunidad. Hoy queremos dar voz a los miembros del colectivo LGBT que viven los esports día a día. Porque detrás de cada pantalla, de cada grada y de cada comunidad, hay historias que merecen ser contadas.
Las experiencias que compartimos reflejan dos caras de una misma moneda: la de los espacios seguros que construimos y la de la hostilidad que, lamentablemente, todavía nos toca remar.
Ser visible en los esports sigue teniendo un costo. Hay quienes, por el simple hecho de poner su identidad agénero en su biografía o defender los derechos de la comunidad, reciben insultos tránsfobos y queerfóbicos "para aburrirse". Vivimos en un entorno donde una discusión competitiva o un desacuerdo amateur a menudo se convierte en la excusa perfecta para atacar la sexualidad o la identidad de género de alguien.
Incluso el mero hecho de apoyar una causa LGBT se castiga con acoso bajo la vieja excusa de que "estamos promoviendo política". Pero hay algo que debe quedar claro: nuestra identidad, nuestras vidas y nuestra existencia no son política.
Frente a la toxicidad por la que lamentablemente se conoce al entorno gamer, la comunidad LGBT y sus aliados han sabido responder creando sus propios refugios. Gracias a los esports, muchxs de nosotrxs hemos encontrado personas increíbles que hoy llamamos amigxs, entablando conversaciones profundas y construyendo lugares donde, por fin, nos sentimos cómodxs y segurxs de ser quienes somos.
Espacios de unión y contención dentro de las propias comunidades y agrupaciones —como KOI Noboris o Fanáticas, por citar algunos ejemplos de los clubes que amamos— son los que verdaderamente marcan la diferencia. Son la prueba de que se puede contrarrestar el odio con aceptación, acogida y apoyo mutuo. En muchos de estos rincones de los esports, el colectivo ya no es una minoría aislada; es el corazón del lugar.
Al final del día, sabemos que a la comunidad del gaming y del LoL todavía le queda mucho camino por recorrer y "mucho por remar". El mundo está lleno de intolerancia, pero nuestra respuesta siempre será la visibilidad, la unión y el orgullo.
Gracias a cada persona que lucha día a día por hacer de los esports un lugar más seguro, más justo y más diverso. No nos vamos a esconder.