Primero la gente, primero el proyecto, primero la unidad.
Si bien el 2028 está a la vuelta de la esquina, hoy el debate no puede limitarse únicamente a lo electoral. Debemos hablar de los abusos del poder, de las necesidades de la gente y de cómo construir una alternativa real para el Paraguay.
Antes que nada, debemos aprobar el examen de las elecciones municipales: mantener, recuperar y aumentar el número de intendencias debe ser nuestro principal objetivo.
Distraernos ahora en quién será el candidato o candidata para el 2028, sin antes construir un proyecto político amplio y sólido, es caer en el juego del cartismo y en la trampa de los egos personales.