Le observó, notando el rubor crecer en su rostro a la par que arqueaba una de sus cejas, sin despegar la mirada de ella, notando como masticaba, esperando alguna reacción.
Mordió con decisión, dejando que el picante explotara en su boca mientras su respiración se aceleraba y un leve rubor subía por sus mejillas. Sus ojos se entrecerraron por el ardor, pero masticó el trozo lentamente mientras seguía sosteniéndole la mirada.